Los accidentes de trabajo suben un 13,2 % en 2021

Los accidentes de trabajo suben un 13,2 % en 2021

11 febrero, 2022  accidentes trabajoprlsiniestralidad laboral Salud laboral

En 2021, se produjeron un total de 1.137.523 accidentes de trabajo, un 13,2 % más que el año anterior. El mayor incremento de la siniestralidad laboral se produce en los in itinere, que subieron un 31,3 %

La Estadística de Accidentes de Trabajo de 2021 constata el aumento constante de la siniestralidad laboral en España. En 2021, el número de accidentes de trabajo con baja fue 497.735 y el de accidentes de trabajo sin baja, de 565.075 (+8,9 %). Los accidentes con baja experimentaron un aumento del 17,9 %, con especial incidencia en los que se produjeron en el transcurso de ida y/o vuelta del trabajo, los in itinere, que subieron el 31,3 % hasta los 74.713.

La suma de ambos supera el millón de accidentes laborales hasta alcanzar 1.137.523, lo que se traduce en un incremento del 13,2 % con respecto a 2020.

Visibilizar la siniestralidad laboral y aumentar la inversión para luchar contra esta lacra

En USO deseamos que el Plan de Choque Contra la Siniestralidad de la Inspección de Trabajo y del INSST empiece a dar resultados de forma inmediata. Comparando los datos de otros años por la desviación en jornada de trabajo, los fallecimientos siguen produciéndose principalmente por las mismas causas, sin que se logre reducir estas dramáticas cifras. Es fundamental analizar en qué se está fallando para que la siniestralidad laboral siga aumentando año tras año y adoptar medidas urgentes para atajarlo.

Como ya trasladamos en la reunión que mantuvimos con el fiscal de Sala Coordinador de Siniestralidad Laboral, Félix Pantoja, los accidentes y enfermedades laborales no se consideran ni una prioridad ni un problema de estado. Por tanto es necesario un aumento en la inversión para luchar contra esta lacra, así como una mayor coordinación entre administración médica, Mutuas, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Inspección de Trabajo, prevencionistas, representantes de los trabajadores y la propia Fiscalía.

Es necesario que haya un debate social al respecto, es necesario visibilizar el problema de la siniestralidad laboral en los medios de comunicación y mediante campañas, para que la ciudadanía sea consciente de la gravedad de la situación y no se vea como algo asumido que puedas morir, lesionarte o enfermar en el trabajo.

La labor de Inspección junto con la de los delegados de prevención es fundamental pero no debemos olvidar que donde se producen más accidentes es en pymes y micropymes, empresas muy poco sindicalizadas y donde la precariedad, la prevención sobre el papel y la falta de denuncias por el miedo al despido están a la orden del día.

“Son cifras inasumibles, hay adoptar medidas urgentes para evitar que las víctimas sigan aumentando año tras año, es necesario un pacto de estado contra la siniestralidad laboral donde participemos todos los agentes implicados y abordar de una vez por todas la salud en el trabajo como prioridad nacional”, reivindica Sara García, secretaria de Acción Sindical y Salud Laboral de USO.

Aumento de la siniestralidad laboral

El aumento de la siniestralidad laboral durante 2021 es una realidad. En el caso de los accidentes de trabajo con baja en 2021, los leves han aumentado un 16,3 %; los graves, en un 5,6 % y solo han descendido los mortales un -3,4 %. Por otro lado, los accidentes con baja in itinere, que han experimentado el mayor aumento en 2021, según su gravedad, aumentaron el 31,7 % los leves; el 8,5 %, los graves y un 15%, los mortales. En el caso de los asalariados, la siniestralidad laboral ha crecido un 18,2%, mientras que en el caso de los trabajadores por cuenta propia, este incremento ha sido del 13,4%.

705 personas trabajadoras muertas en 2021

A lo largo de 2021, 705 personas han perdido la vida en el trabajo. Durante la jornada, se han producido 575 fallecimientos (544 hombres y 31 mujeres), descendiendo esta cifra el 0,4 %, respecto a 2021. Entre estos fallecidos se incluyen 6 por Covid-19. Por situación profesional, la mortalidad ha sido de 633 personas asalariadas y 72 de personas trabajadoras por cuenta propia.

En sentido contrario, los accidentes de trabajo leves y graves en 2021 han aumentado un 16,3%% y un 5,6%, respectivamente.

En el caso de los accidentes in itinere, el aumento ha sido de un 31,3 %, con mayor incidencia entre los hombres (104). Estos se han producido en mayor número por accidentes de tráfico (117); infartos o derrames (11) y 2, por otras causas.

Por sector de actividad en jornada de trabajo, el sector agrario ha disminuido sus fallecidos con 31 personas menos fallecidas y la industria, en 9. La construcción ha aumentado en una persona, y el sector servicios, en 19. La distribución por forma o contacto ha sido:

  • Infartos, derrames cerebrales y otras causas estrictamente naturales: 221.
  • Accidentes de tráfico: 98.
  • Quedar atrapado, ser aplastado, sufrir una amputación: 85.
  • Choque o golpe contra un objeto en movimiento, colisión: 35.
  • Golpe sobre o contra resultado de una caída del trabajador: 92.
  • Ahogamiento en un líquido: 6.
  • Otras causas: 38.

Por ocupación en jornada de trabajo, las personas conductoras y operadoras de maquinaria móvil han sufrido 154 accidentes mortales; las personas trabajadoras cualificadas de la construcción, excepto operadores de máquinas, 86; las personas peones de la agricultura, pesca, construcción, industrias manufactureras y transportes, 62, y las personas trabajadoras cualificadas de las industrias manufactureras, excepto operadores de instalaciones y máquinas, 59. En relación a los accidentes in itinere, la ocupación con más personas fallecidas han sido los peones de la agricultura, pesca, construcción, industrias manufactureras y transportes, con 18 muertes.

El IPC enero: la subida de los precios triplica la de los salarios

IPC enero: la subida de los precios triplica la de los salarios

El IPC de enero se sitúa en el 6,1 %, triplicando la subida salarial y duplicando la del SMI. Los precios de energía y transporte, sin una contención, amenazan a todo el sistema productivo

El IPC de enero se sitúa en el 6,1 %, apenas 4 décimas por debajo del histórico fin de 2021. Gas, transporte, pan, ropa… la lista básica de la compra y suministros comienza el año igual que lo terminó: en una escalada inasumible para unos bolsillos que no crecen en la misma medida.

Una subida que duplica la del SMI, está cerca de triplicar la de las pensiones y triplica la subida media por convenio (2 %). La luz, por su parte, bajó ligeramente con respecto a diciembre, pero su coste sigue condenando a la pobreza energética a millones de hogares en España y condenando a otros tantos a dedicarle buena parte de sus ingresos.

Además, “los precios de récord marcados por los combustibles nos hacen temer una repercusión a corto plazo, por los costes del transporte, en todo tipo de productos de primera necesidad, como la alimentación”, advierte Joaquín Pérez, secretario general de USO.

“Necesitamos un gran pacto por los salarios, un pacto real, no un nuevo AENC del 1 o el 1,5 %. Los trabajadores no pueden aguantar más, llevamos años de pérdidas salariales que no se corresponden con el coste real de la vida. Necesaria subida salarial y contención de los precios de la energía y el transporte. Industria, autónomos, servicios… todos los sectores están sufriendo unos sobrecostes que penalizan el sistema productivo”, considera nuestro secretario general Joaquín Pérez.

USO te explica los diferentes tipos de pensiones que existen

USO te explica los diferentes tipos de pensiones que existen

Pensamos que solo existen pensiones de jubilación, pero existen otros tipos. USO te explica qué son las pensiones contributivas y las no contributivas

Cuando hablamos de pensiones, de forma inconsciente, pensamos que solo existen las pensiones de jubilación, es decir, aquellas que percibimos una vez ha terminado nuestra vida laboral. Pero lo cierto es que en el sistema español no solo existen las pensiones de jubilación, sino que existen otro tipo de pensiones que a continuación vamos a detallar.

En el Estado español, las pensiones públicas se sustentan sobre cinco pilares básicos:

  • Principio de reparto. Las pensiones se financian con las cotizaciones de las personas trabajadoras en activo en el momento presente, también conocido como solidaridad generacional.
  • Proporcionalidad contributiva. La pensión va en función de lo que se ha cotizado durante la vida laboral.
  • Universalidad. Hace referencia a que puede darse el caso que se den pensiones a personas que no han cotizado lo suficiente y la necesiten para subsistir (pensiones no contributivas).
  • Gestión Pública. Las pensiones se gestionan a través de entidades públicas.
  • Suficiencia de las prestaciones. Las pensiones deben cubrir las necesidades que protege socialmente la ley.

Como acabamos de ver, hay pensiones contributivas y no contributivas. Vamos a ver las características y tipos de cada una.

Las pensiones contributivas

Son prestaciones económicas que da el INSS, normalmente de duración indefinida. La cuantía va en relación de las aportaciones que la persona trabajadora y empresa o empresas que la hayan contratado, han realizado a lo largo de su vida laboral (solo persona trabajadora en el caso de autónomos). Solo se tiene en cuenta un periodo determinado para calcular la base reguladora, que dará un importe de pensión.

Para acceder a las pensiones contributivas se tienen en cuenta la edad de la persona trabajadora; sus años de cotización y, en algunos casos, su estado de salud (pensiones de incapacidad permanente).

Se accede a la pensión de jubilación una vez se tiene la edad para no seguir trabajando, o cuando se hayan alcanzado unos determinados años cotizados. Dentro de las pensiones de jubilación, debemos distinguir las siguientes:

  • Ordinaria. Podrán acceder a la jubilación ordinaria aquellas personas que, según los años cotizados y en función del año en el que estemos, se jubilarán según la edad legal de jubilación correspondiente a ese año o a los 65 años, si tiene más años cotizados que los exigidos para ese año. Así pues, las edades de jubilación y periodos cotizados exigidos quedan de la siguiente manera:

  • Parcial. Se considera jubilación parcial la iniciada después del cumplimiento de los 60 años, simultánea con un contrato de trabajo a tiempo parcial y vinculada o no con un contrato de relevo celebrado con una persona trabajadora en situación de desempleo o que tenga concertado con la empresa un contrato de duración determinada. En función del año del hecho causante, los trabajadores podrán acceder a la jubilación parcial según lo que la siguiente tabla:

  • Anticipada derivada del cese no voluntario en el trabajo (anticipada forzosa). Podrán acceder a la pensión de jubilación aquellas personas trabajadoras cuya edad sea como máximo 4 años inferior a la edad legal de jubilación según el año del hecho causante y además tengan una carrera mínima de cotización de 33 años, siempre que la causa de extinción del contrato sea una de las siguientes:
    – Despido colectivo u objetivo por causa económica, técnica, organizativa o de producción, siempre que se acredite haber percibido la indemnización correspondiente o haber interpuesto demanda en reclamación de dicha indemnización o de impugnación de la decisión extintiva.
    – Extinción por resolución del juez concursal.
    – Extinción del contrato de trabajo motivada por la existencia de fuerza mayor constatada por la autoridad laboral.
    – Despido por extinción de la personalidad jurídica del contratante, por fuerza mayor, así como por muerte, jubilación o incapacidad del empresario individual.
    – Extinción a consecuencia de la violencia de género.
    – Extinción del contrato de trabajo por voluntad de la persona trabajadora por las causas previstas en los artículos 40.1, 41.3 y 50 del Estatuto de los Trabajadores.

Además de los anteriores requisitos, es necesario llevar inscrito como demandante de empleo, al menos, desde los seis meses anteriores a la solicitud de la jubilación.

A la pensión de jubilación anticipada por voluntad del trabajador (anticipada voluntaria) se podrá acceder con una edad inferior, máximo, en dos años a la edad legal de jubilación según el año del hecho causante. Además, se deberá tener una carrera mínima de cotización de 35 años, siempre que la pensión resultante sea superior a la cuantía de la pensión mínima que correspondería a la persona interesada por su situación familiar al cumplimiento de los 65 años de edad.

En cualquiera de los tipos de jubilación anticipada, se tendrán en cuenta las siguientes reglas:

  • A efectos de acreditar el periodo mínimo de cotización, se computa el servicio militar obligatorio o de la prestación social sustitutoria, con el límite máximo de un año.
  • Las penalizaciones se han reflejado por años completos de cotización, pero realmente funcionan por trimestres.
    El importe de la pensión resultante después de aplicar la penalización correspondiente no podrá ser superior a la cuantía resultante de reducir el tope máximo de pensión en un 0,5% por cada trimestre o fracción de trimestre de anticipación.

Además de las jubilaciones anticipadas que hemos expuesto, existen estas otras:

  • Jubilación anticipada de mutualistas.
  • Jubilación anticipada por razón del grupo o actividad profesional.
  • Jubilación anticipada de trabajadores y trabajadoras con una discapacidad igual o superior al 65%.
  • Jubilación anticipada de trabajadores y trabajadoras con una discapacidad igual o superior al 45%.

La pensión por incapacidad permanente es otro tipo de pensión contributiva, en este caso, por no poder trabajar. Las pensiones de incapacidad permanente pueden ser de diferentes tipos, según la gravedad del caso:

  • Parcial. Es el grado más bajo. Da derecho a una prestación, pero la persona trabajadora puede continuar en su puesto de trabajo.
  • Total: Se genera derecho a la prestación, pero la persona no puede seguir desarrollando su trabajo habitual.
  • Absoluta: Es una prestación que protege, por no poder ejercer, con un mínimo de eficiencia, ningún tipo de profesión u oficio.
  • Gran invalidez: Va ligada a la absoluta, pero con un complemento para que la persona titular pueda contratar ayuda para sus tareas básicas como asearse, vestirse, comer, etc.
  • Pensión por fallecimiento. Las pensiones contributivas “de muerte y supervivencia”, denominación que hace la Seguridad Social, incluyen las prestaciones de viudedad, orfandad y en favor de familiares. A las últimas tendrán acceso aquellas personas de la familia de la persona fallecida que haya convivido con ella y que también haya dependido económicamente de sus ingresos.

Las pensiones no contributivas

Este tipo de pensiones públicas tienen como objeto proteger económicamente a personas que se encuentran en una situación de necesidad y carecen de recursos necesarios para su subsistencia.

Pueden acceder a este tipo de pensiones aquellas personas que no hayan cotizado lo suficiente para una pensión contributiva, incluso si nunca han cotizado y se encuentran en situación de vulnerabilidad. Las pensiones no contributivas pueden ser de jubilación o invalidez.

Este tipo de pensiones no dependen de las cotizaciones, pero quienes las perciben se convierten en pensionistas de la Seguridad Social a todos los efectos.

La competencia en materia de pensiones no contributivas corresponde a las comunidades autónomas y a las direcciones provinciales del IMSERSO.

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USO solicita un permiso retribuido para el cuidado de menores o dependientes

USO solicita un permiso retribuido para el cuidado de menores y dependientes

Ante el fracaso del Plan Me Cuida, USO solicita un permiso retribuido para que ninguna familia quede desprotegida por el positivo o la cuarentena de menores o ante la obligación de cuidar a dependientes

USO ha solicitado al Ministerio de Igualdad un permiso retribuido para el cuidado de menores positivos en Covid-19 o en cuarentena y para atender a mayores y otros familiares dependientes, ante el fracaso del Plan Me Cuida.

Son muchas las familias que tienen problemas para conciliar, especialmente las mujeres. Se trata de un problema que, si bien existe desde el comienzo de la pandemia, se ha intensificado en las últimas semanas.

Medidas insuficientes y discriminatorias

El Plan Me Cuida y las medidas de emergencia llevadas a cabo a este respecto no solo han sido insuficientes, sino también discriminatorias. En marzo de 2020 se creó una baja específica por coronavirus, tanto para contagios como para contactos estrechos, que debían permanecer aislados. Este tipo de baja, permitió a padres y madres ausentarse del trabajo para cuidar de sus hijos.No obstante, en diciembre de 2021, la Comisión de Salud Pública eliminó la obligación de hacer cuarentena de los contactos estrechos de los positivos con la variante ómicron, siempre y cuando estos estuvieran vacunados. Dicha decisión, junto con los nuevos protocolos en las aulas, que contemplan el aislamiento a partir de cinco positivos en una misma clase, ha derivado en una situación insostenible.Actualmente, los padres y madres cuyos hijos dan positivo en Covid-19, no tienen derecho a pedir una baja médica para cuidar de sus hijos, pero tampoco pueden llevarlos al colegio. Los abuelos, el que tenga suerte de tenerlos, tampoco son una opción, pues son personas de riesgo. Las alternativas que estos tienen son: o teletrabajar o acogerse al Plan Me Cuida.

Imposibilidad de teletrabajo o desconocimiento del Plan Me Cuida

El problema radica en que, por un lado, no todas las personas tienen acceso al teletrabajo. Y, por otro, el mencionado Plan permite adaptar o reducir la jornada de trabajo, pero disminuyendo el salario de manera proporcional en el caso de la reducción. Como en la mayoría de los casos acogerse al plan supone una pérdida salarial, lo que lo convierte en discriminatorio.

En las últimas semanas, USO ha recibido una gran cantidad de consultas, casi todas de mujeres, pidiendo una solución ante esta dificultad.

Además de la insuficiencia y carácter discriminatorio del plan, denunciamos la escasa promoción que se ha realizado del mismo, ya que ni las empresas ni las familias saben en qué consiste. De hecho, tanto en el sector público como en el privado, se ha obligado a muchas personas trabajadoras a gastar vacaciones y algunas de ellas han recibido, incluso, amenazas.

Aunque la incidencia va en camino de reducirse, nuestro sindicato solicita que se dé visibilidad a un problema cada vez más frecuente, y que se tomen medidas urgentes como la implantación de un permiso retribuido para el cuidado de menores y dependientes, para que ninguna familia quede desprotegida.

El uso de la mascarilla en Navarra dejará de ser obligatorio en los patios de los centros escolares

A partir del 15 de febrero se recuperan las condiciones y horarios ordinarios en locales de hostelería y ocio nocturno y no será necesario el pasaporte COVID y el uso de la mascarilla dejará de ser obligatorio en los patios de los centros escolares y se mantendrá en interiores y en eventos multitudinarios

La consejera de Salud del Gobierno de Navarra, Santos Induráin / Eduardo Sanz (EUROPA PRESS)

El Gobierno de Navarra ha decidido levantar la mayoría de las restricciones a partir de la próximas semana, principalmente las referentes al sector hostelero y al ocio nocturmo. Así, ha acordado dejar sin efecto las medidas extraordinarias establecidas para la contención el COVID-19 a partir de las 00.00 horas del martes día 15 de febrero.

La nueva Orden Foral permitirá recuperar las condiciones y horarios ordinarios en los locales y actividades de hostelería, restauración y ocio nocturno y se eliminará la necesidad de presentar el pasaporte COVID salvo en lo contemplado para la movilidad internacional. Además, el uso de la mascarilla dejará de ser obligatorio en los patios de los centros escolares, si bien será preceptiva en el interior de todo tipo de recintos y en los eventos multitudinarios.

A su vez, los aislamientos y cuarentenas obligatorios en caso de positivo o contacto estrecho en no vacunados se mantienen por el momento en los términos de los protocolos vigentes, unas actuaciones que, además de proteger la situación sanitaria particular de cada persona, especialmente en casos graves y vulnerables, tienen la finalidad en términos generales de cortar la transmisión comunitaria.

En el propio sistema de detección y vigilancia, se está priorizando los casos más graves, grupos (mayores e inmunodeprimidos) y espacios más vulnerables o expuestos como el sanitario y sociosanitario, a la vez que, como desde el comienzo del proceso de vacunación frente al COVID-19, las dosis, los refuerzos y las dosis adicionales se han priorizado en los tramos de edad y grupos especialmente vulnerables.

Medidas vigentes: mascarillas obligatorias en interiores

Tras ser aprobado ayer en el Consejo de Ministros, a partir de mañana se elimina la obligatoriedad del uso de las mascarillas en el exterior, si bien se recomienda su empleo cuando se produzcan aglomeraciones así como cuando no se pueda respetar la distancia de seguridad. No obstante, sigue siendo obligatorio el uso de mascarillas en espacios cerrados de uso público o abiertos al público, así como en los medios de transporte públicos y los eventos multitudinarios que tengan lugar en espacios al aire libre cuando los asistentes estén de pie. Si están sentados, será obligatorio cuando no se pueda mantener una distancia de seguridad de al menos 1,5 metros entre personas, salvo grupos de convivientes.

Por otro lado, se mantiene la prohibición de celebraciones de convivencia y ocio con consumo de alcohol (tipo “botellón” y similares) en la vía pública, parques y plazas y en otros lugares de tránsito público, así como la de fumar en terrazas.

Asimismo, en el marco inter autonómico, Ministerio y Comunidades Autónomas acordaron en el Consejo Interterritorial que los límites de aforos para las competiciones deportivas como la Liga de Fútbol Profesional, así como de otros eventos deportivos multitudinarios, se incrementen del 75% al 85% para eventos en recintos abiertos, mientras que en el caso de eventos en recintos cerrados, este porcentaje aumente del 50% al 75%. Estos aforos se mantendrán vigentes hasta el próximo 28 de febrero. En este tipo de eventos, se mantiene la obligatoriedad del uso de mascarilla y no se permitirá la venta ni el consumo de alimentos y bebidas.

Por su parte, en el ámbito escolar, también desde mañana jueves, se pone fin al uso de la mascarilla en recreos y patios de centros escolares, siempre que se pueda respetar la distancia de seguridad y no haya aglomeraciones. Asimismo, se suprime la diferenciación de grupos burbuja por edades o niveles en los patios.

Fuente cadena SER.