Menos propaganda y más hechos: la realidad del profesorado frente a los discursos oficiales

USO Enseñanza valora con escepticismo las recientes declaraciones de la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, quien ha calificado el actual ciclo político como «la legislatura del profesorado». Desde USO Enseñanza recordamos que la realidad que se vive en los centros educativos dista mucho de los mensajes institucionales, marcados por una desconexión preocupante con las necesidades urgentes de los trabajadores del sector.

La autoproclamada «legislatura del profesorado» choca de frente con la cruda realidad diaria. Mientras el discurso oficial utiliza titulares grandilocuentes, los docentes se encuentran superados por una carga burocrática asfixiante derivada de las reformas curriculares de la LOMLOE. Esta acumulación de papeleo, programaciones complejas y criterios de evaluación interminables resta tiempo fundamental para la atención directa al alumnado. Para USO Enseñanza, una verdadera mejora en las condiciones laborales habría comenzado por la simplificación de estas tareas administrativas, evitando que los docentes se vean obligados a dedicar más tiempo a la gestión que a la propia labor educativa.

Desde USO Enseñanza manifestamos nuestro malestar ante la persistente exclusión de la enseñanza concertada y privada en las políticas educativas. Cuando el Gobierno anuncia medidas para el sector, ignora sistemáticamente a decenas de miles de trabajadores. Resulta inaceptable que no existan propuestas reales para la equiparación salarial, ni se incluya a este colectivo en los proyectos de ley para la reducción de ratios y horas lectivas. Para USO Enseñanza, la persistencia de esta brecha laboral supone una discriminación injustificable que convierte el discurso de la «legislatura del profesorado» en una burla para una gran parte de la comunidad educativa.

Asimismo, la situación de la salud mental y la falta de recursos estables siguen siendo asignaturas pendientes. La supuesta bajada de ratios resulta, en muchos casos, un espejismo que no garantiza una atención adecuada a la diversidad ante la falta crónica de especialistas y personal de apoyo. Esta precariedad está disparando los índices de estrés laboral y burnout entre los trabajadores.

Para que esta fuera realmente una legislatura centrada en el profesorado, el Ejecutivo debería apostar por un Estatuto Docente real, negociado con todos los agentes sociales y que dignifique la carrera profesional tanto en la enseñanza pública como en la concertada. Asimismo, es urgente una reducción efectiva de las horas lectivas que permita la coordinación y la preparación de clases sin invadir la vida personal de los docentes. Y ahora, si se quiere, es el momento de poner soluciones, porque nos encontramos en plena fase de tramitación parlamentaria mediante el Proyecto de Ley del Ministerio de Educación y la Concertada sigue excluida. Y es ahí donde pedimos voluntad política, a una reivindicación histórica que USO Enseñanza ha sido pionero en requerir.

Desde USO Enseñanza exigimos al Ejecutivo que abandone la propaganda y se centre en la negociación colectiva. Los trabajadores no necesitan etiquetas vacías, sino presupuestos, reducción de ratios, la eliminación de la burocracia inútil y el reconocimiento pleno de todos los profesionales del sector. USO Enseñanza continuará trabajando en las mesas de negociación y en la defensa activa de los derechos del profesorado, exigiendo hechos firmes frente a las frases hechas.

FEUSO destaca el mensaje del Papa sobre la libertad de las familias y la dignidad del trabajo

FEUSO valora positivamente las referencias pronunciadas por el Santo Padre en su discurso en el Congreso de los Diputados, especialmente en dos ámbitos de especial relevancia para nuestra organización: la libertad de las familias para elegir la educación de sus hijos y la centralidad de la dignidad del trabajo.

En relación con la educación, el Papa subrayó que las instituciones educativas ocupan “un lugar decisivo” en la formación de las nuevas generaciones y recordó que la colaboración entre familia y escuela debe respetar siempre “el derecho primario e inalienable de los padres a elegir el tipo de educación y de formación que reciben sus hijos, en coherencia con sus propias convicciones morales, culturales y religiosas”.

Para FEUSO, estas palabras refuerzan la necesidad de garantizar una verdadera libertad de enseñanza, que permita a las familias elegir centro educativo sin barreras económicas, ideológicas o administrativas. Esta libertad no puede quedarse en una declaración formal: debe estar acompañada de una financiación suficiente y de un respeto real a la pluralidad de proyectos educativos.

El discurso del Papa también dejó una reflexión de gran interés social y laboral. Al hablar de los nuevos desafíos, señaló que el discernimiento debe centrarse “en qué lugar ocupa la persona humana en nuestras decisiones” y en cómo se plantean hoy “la dignidad del trabajo, la solidaridad, la política social y el bien común”.

FEUSO considera especialmente relevante esta llamada a situar a la persona en el centro de las decisiones políticas, económicas y empresariales. En el ámbito educativo, esto significa reconocer la dignidad de todos los trabajadores, mejorar sus condiciones laborales y avanzar en derechos reales.

FEUSO seguirá defendiendo una educación plural, socialmente comprometida y centrada en la dignidad de la persona, así como unas condiciones laborales justas para todos los trabajadores del sector educativo.

Ver discurso íntegro del Papa León XIV en el Congreso de los Diputados