
Ha fallecido Ana Artázcoz en el día de la Inmaculada, un día muy señalado para ella por su amor a la Virgen. Una mujer luchadora que siempre quiso darle la vuelta a la adversidad e impulsar una actitud positiva ante la vida.
Orientadora escolar del servicio hospitalario y domiciliario del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra, creó hace una década la fundación «Merece la pena» con la que ha colaborado con los centros escolares para enseñar a los alumnos a afrontar las dificultades de la vida.
Ana falleció como consecuencia de la enfermedad rara y degenerativa que padecía hace años y de la que murió también hace una década su hermano Jorge, en cuyo homenaje creó la fundación.